Puso Juan Martínez en marcha la cosa y aquello fue de no creer. 11 tipos poseídos se tiraron a la yugular del Barcelona para dibujar un primer acto asombroso en el que cayeron cuatro como pudieron caer unos cuantos más, cierto es que alguno también en la portería local. Pero casi todos, los que sí y los que no, en la otra. En la de Joan García. Que a las primeras de cambio ya tuvo que emplearse a fondo ante Griezmann, pero que a la cara añadió enseguida una cruz. Porque el primero se lo hizo el Barça solito, aunque el del silbato y el de la bandera no se enteraran. Cedió atrás Eric, se embolicó en el control el meta… y la pelota rebasó la línea antes de que llegara a palmearla en una carrera desesperada.
Un repaso para la historia<br>




