Confesiones de un glotón
Pues sí: soy un glotón. Como mucho, sin orden ni concierto y de manera totalmente insana. Siempre fue así: mi educación gastronómica es catastrófica, como la de la mayoría de la gente de mi generación. Ahora se ha puesto de moda hablar mal de nosotros; créanme: se quedan cortísimos. Los llamados boomers somos una calamidad, […]

