J. D. Vance defiende a los jóvenes republicanos que declararon su “amor” por Hitler en un chat privado
“Let the boys be boys”. Esa expresión, que pide que se deje a los muchachos comportarse como tales, sirve en Estados Unidos para disculpar los desmanes que salen de mezclar en exceso juventud y testosterona. Suele resurgir con cierta recurrencia últimamente en el discurso republicano para tratar de zanjar las críticas demócratas que, desde la […]

