El Departamento de Defensa de Estados Unidos evalúa poner fin a su relación con Anthropic tras meses de negociaciones infructuosas por las salvaguardas que la empresa impone al uso militar de sus modelos de inteligencia artificial. El Pentágono exige poder emplear estas herramientas para “todos los fines legales”, incluidos el desarrollo de armas, la inteligencia y las operaciones en el campo de batalla, pero Anthropic se niega a levantar restricciones ligadas a armas autónomas y vigilancia masiva de ciudadanos estadounidenses.
Choque entre Pentágono y Anthropic por vetos a armas autónomas y vigilancia masiva




