PeruRail emitió un comunicado oficial en el que atribuye la responsabilidad del choque de dos trenes ocurrido el 30 de diciembre de 2025, en la ruta Machu Picchu–Ollantaytambo, a una presunta infracción operativa cometida por Inca Rail. El accidente se registró a las 13:23 horas en el kilómetro 94+235 del sector Pampacahua, en una vía férrea de línea única, y dejó como saldo una persona fallecida —trabajador de Inca Rail— y más de un centenar de heridos.
Según el documento remitido a la Presidencia del Consejo de Ministros, el tren de Inca Rail circulaba en sentido Ollantaytambo–Machu Picchu con una Autorización de Uso de Vía (AUV) que le permitía avanzar únicamente hasta el kilómetro 93.8, donde debía detenerse y esperar el paso del tren de PeruRail. Sin embargo, de acuerdo con el reporte de Ferrocarril Transandino S.A., el convoy no se detuvo en el punto indicado y avanzó aproximadamente 400 metros más allá del tramo autorizado, ingresando a un sector no permitido y colisionando con el tren de PeruRail en el kilómetro 94.3.
PeruRail precisó que se trataba de un itinerario habitual, conocido por los maquinistas y sin modificaciones en la programación del día del accidente. En su pronunciamiento, la empresa destacó que activó de inmediato los protocolos de emergencia, brindó primeros auxilios en el lugar y dispuso la evacuación de los heridos en autovagones propios hasta Piscacuchucho, donde aguardaban más de diez ambulancias para su traslado a centros de salud en Cusco.
Evacuación de pasajeros y reanudación del servicio ferroviario
Tras el despeje de la vía, Ferrocarril Transandino S.A. autorizó la reanudación del tránsito ferroviario durante la madrugada del 31 de diciembre. Desde la 01:35 horas, PeruRail inició la evacuación de pasajeros varados en las estaciones de Machu Picchu y Ollantaytambo, una operación que se extendió durante toda la madrugada y permitió trasladar a cerca de 2.000 personas.
De ese total, 700 correspondían al servicio de tren local y 1.300 a servicios turísticos. Paralelamente, la empresa informó que se ofrecieron facilidades para la reprogramación o cancelación de viajes afectados por la emergencia. Hacia el mediodía del 31 de diciembre, el servicio ferroviario entre Ollantaytambo y Machu Picchu logró normalizarse completamente.

En su comunicado, PeruRail expresó sus condolencias por la muerte del trabajador de Inca Rail y reafirmó su compromiso de colaborar con las autoridades durante las investigaciones. También agradeció el apoyo de las autoridades locales, nacionales, la población y los turistas, destacando la complejidad de la jornada posterior al accidente.
Premier adelanta que la causa del accidente sería un error humano
Desde el Ejecutivo, el presidente del Consejo de Ministros, Ernesto Álvarez, adelantó que las primeras indagaciones apuntan a un error humano como causa probable del choque. El jefe del Gabinete viajó a Cusco junto con el presidente José Jerí para supervisar las acciones desplegadas tras el siniestro y reunirse con las autoridades locales.
En entrevista con RPP Noticias, Álvarez explicó que el sistema ferroviario cuenta con señalización y mecanismos de alerta, pero que uno de estos habría sido ignorado. “Lo que ha fallado, al parecer, es el elemento humano. Hay sistemas de alerta fija. O sea, hay señalización, pero al parecer uno de los maquinistas, por algún motivo, o no vio o no hizo caso o pensó que no iba a tener alguna consecuencia (…) e ignoró las señales”, señaló.
El premier sostuvo que accidentes de este tipo pueden ocurrir incluso en países con redes ferroviarias más desarrolladas, como en Europa, y consideró que el hecho refuerza la necesidad de modernizar el sistema ferroviario peruano, especialmente en rutas clave para el turismo.




