Neema dijo que era una niña, que solo tenía 11 años, pero no la escucharon. Hoy está embarazada de sus violadores. Grace, de ocho años, tiembla cada vez que ve un hombre vestido con uniforme militar después de la agresión sexual que sufrió en un bosque, cuando huía de la guerra con su familia. Amani, de nueve años, gritó, pero nadie vino a ayudarla. Fue violada por los hombres que mataron a su padre frente a ella.
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