Un reptil pariente de los cocodrilos, del tamaño de un caniche, habitó los bosques del Triásico tardío hace unos 225 millones de años en lo que hoy es Arizona. Al madurar, pasó de caminar en cuatro patas a erguirse sobre dos, según un estudio publicado hoy en el Journal of Vertebrate Paleontology. El descubrimiento, basado en más de 950 fósiles, revela convergencias evolutivas con dinosaurios.
Sonselasuchus cedrus: ancestro cocodrilo que aprendió a caminar bípedo




