El Congreso de la República reaccionó este martes a la abrupta salida de Denisse Miralles como presidenta del Consejo de Ministros, apenas un día antes de que acudiera al Parlamento para solicitar el voto de confianza para su equipo, mientras varios partidos ya habían anunciado su rechazo.
En un comunicado difundido en redes sociales, la Presidencia expresó su agradecimiento a la economista “por los servicios prestados a la nación (…) en un contexto importante para el país” y le deseó éxitos en su carrera profesional y en sus próximos desafíos.
A menos de un mes de las elecciones generales, Miralles tenía previsto asistir este miércoles al Parlamento para presentar el programa del Gobierno de transición y buscar el respaldo del Legislativo, a pesar de que ya habían circulado versiones sobre la falta de apoyo.
Diego Bazán, parlamentario de Renovación Popular, afirmó que su bancada nunca consideró la posibilidad de respaldar al gabinete. “Nosotros conocemos a Miralles desde su desempeño en el MEF (Ministerio de Economía). Indiscutiblemente, no había liderazgo; fue una designación de última hora que respondía a la desesperación de colocar a alguien ante la caída del señor de Soto. En este caso ya vino desarmado”, declaró en Canal N.

Miralles asumió el cargo a fines de febrero, pese a que el despacho del presidente interino, José Balcázar, había anunciado que la presidencia del Consejo de Ministros recaería en el excandidato presidencial Hernando de Soto, quien luego denunció que recibió presiones para designar ministros e incluso mencionó llamadas del líder de Alianza para el Progreso (APP), César Acuña.
No obstante, Bazán también señaló que los cuestionamientos a la “repartija” ministerial y la supuesta influencia de APP, que obtuvo siete ministerios, “hacía dudar de todo” y consideró “necesario que exista un cambio”.
“Renovación Popular no es parte de ningún negociado, de ninguna repartija. Y yo lamento mucho que se siga creando la narrativa. (…) hoy que le toca convocar al presidente Balcázar a personas eminentemente técnicas en todos los ministerios y que no acepte el coteo político”, indicó.
Patricia Juárez, legisladora de Fuerza Popular, aseguró en la misma televisora que su bancada había decidido escuchar a la ministra antes de definir una postura. Además, manifestó su preocupación por la persistencia de situaciones similares desde la vacancia de la expresidenta Dina Boluarte.

“Hasta ahora estamos viviendo esa arremetida de algunas decisiones políticas erradas. Muchos aseguran o pueden por lo menos señalar que responde a intereses de algunos partidos, cosa que nosotros, por supuesto, rechazamos absolutamente. Esta inestabilidad política, producto de las decisiones de algunos partidos, no la merecemos los peruanos”, afirmó.
La fujimorista añadió que la paralización del Estado podría revertirse si los nuevos integrantes del gabinete cuentan con experiencia en la administración pública. “Pero si no es así, en realidad alguien que viene desde el sector público por lo menos se demora tres meses en tomar las riendas de un ministerio”, agregó.
Ruth Luque, vocera de Juntos por el Perú, también criticó el manejo de la transición ministerial. “Nunca les importó una transición responsable de cara a la ciudadanía, sino garantizar sus arreglos y repartijas. Las mismas bancadas que han sostenido a Boluarte, a Jerí, las mismas que aprobaron e impulsaron leyes pro crimen, son las que le bajan el dedo al gabinete Miralles”, escribió en X, antes Twitter.
“¿Qué viene ahora? Siguiendo la línea de los cálculos políticos de la mayoría parlamentaria, Balcázar tendrá que renegociar seguramente con sus amigos del Congreso, y debe juramentar un nuevo gabinete, con lo que la cuestión de confianza se postergará (probablemente) luego del 12 de abril, con lo cual el fujimorismo y sus aliados podrán seguir co-gobernando informalmente, es decir, manteniendo su influencia”, añadió.




