El director ejecutivo de OpenAI, Sam Altman, ha enviado una carta formal de disculpa a la comunidad de Tumbler Ridge, en la Columbia Británica, tras revelarse que la empresa no notificó a las autoridades sobre el comportamiento peligroso de Jesse Van Rootselaar, autor de una masacre que dejó ocho muertos en febrero. Altman reconoció que, pese a detectar señales de alerta en su cuenta de ChatGPT meses antes del ataque, no se tomaron las medidas preventivas necesarias para informar a la policía.
OpenAI admite fallo crítico: no alertó sobre amenazas del autor de la masacre




