Las encuestas electorales en Colombia atraviesan su peor momento. Uno de los seis encuestadores certificados por el Consejo Nacional Electoral (CNE) ha dejado de publicar sus resultados, mientras que otros dos están bajo la mira de la entidad por presuntas irregularidades. El origen de la crisis está en la aplicación de una nueva ley de encuestas, que las empresas del sector denuncian como ley mordaza, pues encarece y dificulta la publicación de datos que, por décadas, fueron vitales para la sociedad colombiana. Ante ese detrimento, otro tipo de cifras han ganado valor tanto en la prensa como en la opinión pública: las probabilidades de los mercados de apuestas.
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