Los ofrecimientos de ayuda de otros países para atender la emergencia provocada por el devastador terremoto del lunes en Colombia se atascan justo cuando cada minuto cuenta. En medio de la confusión, el Gobierno del recién posesionado Abelardo de la Espriella ha optado por desatender esas ofertas o rechazar de plano el apoyo de personal en las tareas de rescate, a pesar de las muchas propuestas que ha recibido desde distintas orillas, incluso de la Organización de Naciones Unidas, con la notable excepción de los Estados Unidos de Donald Trump. En el terreno todavía no se observan rescatistas internacionales y el grueso de los ofrecimientos de ayuda está en el limbo.
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