Profanar en público la bandera de Japón, símbolo oficial del país desde 1999, se castigará con hasta dos años de cárcel o multas de un máximo de 200.000 yenes (unos 1.080 euros). La ley de la bandera, que ha entrado en vigor este jueves, ha creado división por la ambigua formulación jurídica de su contenido y por el uso político de un símbolo asociado a la etapa más beligerante del expansionismo nipón en la primera parte del siglo XX.
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