El lunes 10 de agosto, cuando un terremoto sacudió el occidente de Colombia, Héctor Diez fue evacuado de su apartamento, en el oeste de la ciudad de Cali. Debió dejar el décimo piso del edificio Gilly, en el barrio El Limonar. Mientras a tan solo 200 metros colapsó Torres del Limonar, él pudo volver esa tarde para sacar una muda de ropa y su computador. Como otros vecinos, entró por el garaje, pues la portería estaba cerrada con una cinta amarilla de seguridad. Nueve días más tarde, los 100 apartamentos de Gilly permanecen completamente desocupados. Aunque Héctor no cree que vaya a ser demolido “porque no se ve tan mal”, aún desconoce el estado real del inmueble.
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