Cuando Abelardo de la Espriella llegó a la Casa de Nariño, se sabía que el nuevo mandatario promovería un remezón en los cargos públicos de mayor incidencia con el Gobierno. Sin embargo, hay una notoria excepción a esa regla. El coronel Diego Fernando Gutiérrez Rojas, director del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (INPEC) es, hasta ahora, el único funcionario en una posición neurálgica para sus políticas que fue ratificado. Esa permanencia se oficializó el pasado jueves, 20 de agosto, cuando tomó juramento de su cargo ante el ministro de Justicia, Iván Cancino. Durante la campaña, De la Espriella cuestionó el funcionamiento del INPEC e incluso planteó eliminarlo como parte de una de sus grandes promesas de campaña: la creación de megacárceles, al estilo Nayib Bukele, que de materializarse pasarán por la gestión de Gutiérrez.
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