El volcán Puracé, uno de los más activos y monitoreados de Colombia, cumple un mes con máximos en su nivel de actividad: el análisis de cientos de exhalaciones, columnas de ceniza y un enjambre sísmico en los alrededores del cráter ha llevado al Servicio Geológico Colombiano a mantener la alerta naranja, la tercera de las cuatro fases que, de acuerdo con el nuevo esquema de medición oficial, implica que el volcán mantiene cambios importantes en los parámetros monitoreados por encima del nivel base.
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