La noche ha caído en Villa de Leyva y sus cerros siguen ardiendo. Después de un día de esfuerzos por controlar el incendio en el turístico municipio de Boyacá, en el centroriente de Colombia, los fuertes vientos han impedido que las llamas sean extinguidas por más de 200 bomberos en tierra y cuatro helicópteros que durante el domingo han atendido la emergencia. Según el último reporte, las llamas han consumido al menos 80 hectáreas de vegetación nativa. El gobernador del departamento, Carlos Amaya, ha pedido directamente al presidente Abelardo de la Espriella más apoyo. “Señor presidente, necesitamos más helicópteros, más máquinas y más personal en tierra. Cada minuto cuenta para contener las llamas y evitar que el fuego siga avanzando. Es muy importante que el Gobierno nacional refuerce cuanto antes la operación en Villa de Leyva”, ha escrito en X, pasadas las seis de la tarde.
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