El Madrid de Pau Quesada compitió esta noche en Mánchester de tú a tú con el campeón de Inglaterra, la liga más fuerte de Europa. El 1-1 contra el City dejó la sensación de que el Real está por el buen camino para dar un paso adelante este año en la Champions, un torneo en el que nunca ha superado los cuartos. La función de las blancas fue meritoria antes de medirse con el Barcelona el domingo en el Camp Nou e incluso pudo acabar con un triunfo si la árbitra no hubiera anulado el tanto final de la joven Silvia Cristóbal, que hacía solo cinco días estaba celebrando en la ciudad polaca de Lodz el Mundial sub-20 conquistado por España. La lateral izquierda soltó un zapatazo en el 88 para clavar el balón en la escuadra, pero la colegiada italiana invalidó el tanto porque su posición había molestado en la acción a Mead.
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