Imagínese que usted es un inspector de policía en la complicada e intensa Marsella, la misma en la que Depardieu trataba de intentar controlar. Naturalmente, tanta intensidad criminal fatiga, por lo que el inspector Alex Hugo decide pedir el traslado a un pequeño y ficticio pueblo en los Alpes del Sur, tranquilo y encantador…, pero ¿qué sería de una serie policíaca en la que todo fuera tranquilo y encantador? “Pas possible”, dirían los creadores de la misma. Por lo tanto, nada más llegar el inspector Alex, ahora policía rural, aparece el primer cadáver. ¡Hola, trabajo habitual!, ¡Adiós, retiro placentero! La vida, que es un asco.
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