Que no hay plata para tanto gasto que se quiere ejecutar en 2025 es una de las alertas más recurrentes por estos días en materia fiscal, dado que ya las calificadoras de riesgo le pusieron tarjeta amarilla al país y las calificaciones podrían bajar a futuro si no mejoran aspectos como los ingresos y la solvencia de la Nación.
Los bajos niveles de caja, la caída de la ley de financiamiento, un gasto que se congeló, pero no se recortó y unas proyecciones de ingresos que no se materializan conforme lo esperado, son parte del panorama que enfrenta actualmente el gobierno Petro, quien pese a las recomendaciones, tiene puesta su prioridad en gastar y esperar que todo mejore.
Noticia destacada: Proteccionismo y tensiones del mercado, un riesgo para el crecimiento en 2025
Portafolio se dio a la tarea nuevamente de revisar cómo se encuentran los Depósitos del Tesoro Nacional, que básicamente son la caja con la que cuenta el Estado para pagar sus gastos del día a día. En este sentido hay que decir que el primer trimestre del año cerrará con algunas mejorías en los saldos disponibles, aunque por debajo del promedio de los últimos 10 años y muy similar a los tiempos de pandemia.
Se recupera la caja
Con corte al 22 de marzo, última fecha disponible en datos del Banco de la República, este indicador se encuentra en $15,9 billones, cifra que es más del doble que en el mismo período del 2024, cuando estaba en $7,3 billones. No obstante, al ampliar la serie y mirar los últimos 10 años, se observa que el promedio es de $18,7 billones, con lo cual queda claro que se podría estar mejor.
Durante la década más reciente, el mejor momento para estas fechas fue en 2019, cuando se alcanzaron $28,8 billones. Luego aparecen en la lista el 2022 ($21,2 billones), 2021 ($28,8 billones), 2016 ($20,4 billones) y 2015 ($18,7 billones). Como ya se dijo, el monto más bajo en los últimos años se dio en 2024, cuando también el Ministerio de Hacienda tuvo que lidiar con una de las crisis de falta de liquidez más fuertes de la historia.
Ministerio de Hacienda y Crédito Público
Acá no se debe pasar por alto que analistas del Banco de Bogotá advirtieron hace poco que este año comenzó para el Gobierno con el déficit fiscal más alto de la historia reciente y que las esperanzas están puestas en que el recaudo tributario se comporte de forma positiva, para que ingresen los recursos que hacen falta.
“En medio de una alta emisión de deuda para afrontar el gasto y no debilitar la caja, las esperanzas del Gobierno para un buen desempeño de las finanzas públicas en lo que resta del año están puestas en el recaudo del impuesto de renta corporativa que se dará en abril. Una sorpresa negativa como la que se dio el año anterior se traduciría en mayores necesidades de financiamiento, ya que las alternativas para realizar ajustes en el gasto son bajas”, resaltaron en un informe.
Puede interesarle: ¿El dólar perderá su hegemonía global? Esto dice el CEO de BlackRock
También hay que destacar que esta semana el ministro de Hacienda, Germán Ávila, contó que los reportes preliminares del recaudo tributario para el tercer mes del año muestran que hay un sobrecumplimiento de las metas y que posiblemente se cortó con la mala racha que llevó a que el país recortara los gastos del año pasado y tiene en jaque las cuentas de la vigencia en marcha.
“Queremos informar que los resultados que nos entrega la Dian sobre el tema de recaudo tributario tienen un buen resultado finalizando el mes de marzo. Se están cumpliendo las metas de recaudo tributario que estaban previstas para finales de marzo y sin completar el informe de los últimos días ya teníamos un mayor recaudo en cerca de $300.000 millones”, indicó el Ministro de Hacienda.
Si bien ese monto mencionado por Ávila plazas se queda corto ante los $30 billones o $40 billones que hacen falta en las arcas de la Nación, de concretarse marcarían un ritmo de recuperación importante que llevaría a los inversionistas a tener un poco más de optimismo en medio de las tensiones que hay en el mercado local.

Pesos colombianos
Ingresos se quedan cortos
Otro aspecto que se revisó en este ejercicio fue el estado de los ingresos proyectados en el Presupuesto Nacional para la vigencia en marcha y se encontró que, en términos totales, de los $511 billones que se esperan, se han alcanzado $75,7 billones, lo cual se traduce en un cumplimiento del 14,8%, con corte a febrero.
Así mismo, al concentrarse únicamente en los Ingresos Corrientes de la Nación, las cálculos del Minhacienda, consignados en el Plan Financiero, hablan de una meta para todo el año de $305,7 billones, de los cuales se han conseguido apenas $44 billones, dejando así un cumplimiento del 14,4%.
Puede interesarle: En el primer trimestre del 2025 se matricularon 49.846 vehículos nuevos en el país
Si se divide la meta del Gobierno en 12 meses, se observa un promedio de $25,4 billones, por mes. Aplicando este principio, el país debería ir en $50,8 billones aproximadamente y se puede inferir que este ítem fiscal no avanza tan bien como se espera. Eso va de la mano con lo advertido por autoridades como el Carf, que espera que al menos para esas fechas se hubieran logrado $49 billones de los ingresos.
Recientemente Fitch Ratings, al ajustar la perspectiva de riesgo para Colombia a negativa, advirtió que esta decisión obedeció no solo al deterioro fiscal de 2024, sino también a la incertidumbre sobre la sostenibilidad de las finanzas públicas ante la poca claridad sobre medidas para hacer frente a la situación. En línea similar han opinado varios centros de estudio económico y otras calificadoras.
El Gobierno Petro no tiene margen de acción y si bien las cosas están mejorando, tampoco tiene tiempo para esperar que la situación mejore. No obstante, todavía está a tiempo de replantear su manejo fiscal y comenzar por un ajuste del gasto que brinde tranquilidad al mercado y ayude a que lleguen nuevos capitales que impulsen la economía.