El mundo asiste a la muerte de una época, una que fue en buena medida plasmada y simbolizada por Davos. Un tiempo de libre comercio, de inversiones sin fronteras, de expansión democrática, de cosmopolitismo y de alianza entre democracias atlánticas. Se afianza ahora otro tiempo que es la antítesis de aquel: fragmentación comercial y financiera, regresión democrática, nacionalismos, brutal desgarro del lazo transatlántico. Este es el sombrío contexto en el cual se celebra a partir de este martes la tradicional conferencia anual del Foro Económico Mundial en la localidad alpina suiza, con una notable asistencia de líderes empresariales y políticos, entre ellos Donald Trump, el gran capitán del asalto al mundo de antes.
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