El Gobierno de Gustavo Petro no ha podido deshacerse de los escándalos que lo involucran con Diego Marín, alias Papá Pitufo, bautizado como “el zar del contrabando” de Colombia. Hace más de un año se reveló que este empresario con presuntos nexos criminales intentó infiltrarse en la campaña de Petro a través de una donación de 500 millones de pesos que, según el actual mandatario, no se hizo efectiva. Pero los contactos no se detuvieron allí. Un informe de Noticias Caracol, publicado en la noche de domingo, revela que varios funcionarios públicos y emisarios del Ejecutivo mantuvieron reuniones con el abogado de Pitufo para que su cliente se entregara a la justicia. A cambio, le ofrecieron beneficios jurídicos e, incluso, el freno de una posible extradición a Estados Unidos a través de su ingreso en la política de la paz total.
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