El caso conocido esta semana de Paulino Jesús Martín Alonso, que se ha convertido en juez a las puertas de los 65 años, ha puesto sobre la mesa el debate público de la prolongación de las vidas laborales y, sobre todo, de la valía profesional de los trabajadores de más edad. Este debate surge, además, cuando España vive de forma sostenida desde hace aproximadamente una década un auténtico invierno demográfico, con una caída de la natalidad cercana al 25% en estos años. Si a esto se le suma la llegada masiva y creciente a la jubilación de la inmensa mayoría de los 13 millones de españoles que nacieron durante los años en el baby boom, el resultado es que el sistema público de pensiones ha empezado a tensionarse con una intensidad sin precedentes. La salida de estos trabajadores se produce, además, en un momento en el que la economía española necesita de una inyección de mano de obra, ante la caída demográfica tras el baby boom, que adelgazó notablemente la actual fuerza laboral en España, que ahora solo puede compensarse con la llegada de inmigrantes, según vienen advirtiendo los expertos y los propios empresarios.
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