Mientras Colombia entra en modo Navidad y en el Caribe la guerra toma cada vez más fuerza, Donald Trump ha subido el tono de sus amenazas contra el presidente constitucional y democrático de Colombia, Gustavo Petro, al que ha convertido en su enemigo personal y de quien habla sin filtros en los peores términos. “Es el siguiente”, dijo el pasado miércoles en Washington, como una sentencia de muerte en una de las películas del Oeste americano, en las que John Wayne miraba la cámara, aspiraba un cigarrillo, se ajustaba el sombrero, alistaba su escopeta Winchester y salía a matar indios americanos, sin ningún aliento de vergüenza.
Seguir leyendo




