Un estudio del Instituto de Biomedicina de Valencia (IBV) y la Universidad de Varsovia propone que, en ciertas infecciones sanguíneas por Staphylococcus aureus, una mayor capacidad de adhesión a proteínas humanas puede asociarse con cuadros menos severos. El trabajo, publicado en Nature Communications, sugiere que no solo importa cuánto se adhiere una bacteria, sino también cuánta toxina produce.
Las bacterias más “pegajosas” pueden provocar infecciones menos graves




