En 2005, Pierce Brosnan (Drogheda, Irlanda, 72 años) reveló en una entrevista con la revista Playboy que, después de intentar durante años salvar a su hijo Cristopher (Londres, 52 años) de su adicción a las drogas, se había rendido. “Christopher está muy perdido. Es un shock para todos, y sabemos que está sufriendo mucho, pero ya no podemos hacer nada por él”, aseguró el actor. “Es muy doloroso cortar toda relación con un hijo, pero lo he tenido que hacer. Le dije que se levante y haga algo con su vida o espere la muerte”, fueron sus duras declaraciones. Lo que podría interpretarse como un farol de padre desesperado y frustrado se materializó en 20 años de distanciamiento en los que no se ha vuelto a ver juntos a padre e hijo —a excepción de una premiere a la que acudió toda la familia en 2006 y un concierto de Paul Mccartney en el que coincidieron en 2007—, hasta este 8 de noviembre, cuando han sido fotografiados saliendo de una cena familiar en el barrio londinense de Notting Hill.
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