La sombra de la violencia ha entrado, una vez más, en la disputa por la Presidencia de Colombia. Este lunes, los dos candidatos que se enfrentarán en la segunda vuelta, el oficialista Iván Cepeda y el ultra Abelardo de la Espriella, han intercambiado acusaciones sobre supuestos autoatentados planeados para la recta final de la campaña. Si bien ninguno de los dos ha hecho público detalle alguno de los ataques a los que hacen referencia, la posibilidad de un hecho violento en la campaña —en la que fue asesinado el precandidato Miguel Uribe Turbay, un año atrás— ensombrece a la actual disputa política, pasada por la confrontación agresiva.
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