La justicia dominicana ordenó enviar a juicio a Antonio y Maribel Espaillat, propietarios de la discoteca Jet Set de Santo Domingo, por homicidio involuntario, tras el colapso del techo del local que causó la muerte de 236 personas durante un concierto del merenguero Rubby Pérez. La decisión mantiene abierto uno de los procesos judiciales más sensibles de la historia reciente del país.
Imputan por homicidio involuntario a los dueños de la discoteca Jet Set




