El Tribunal Penal Internacional (TPI) ha sufrido este viernes un golpe durísimo como no se recuerda en mucho tiempo. La Asamblea de los 125 Estados Partes de este organismo, que persigue a los máximos responsables de cometer crímenes internacionales cuando los tribunales de sus países no lo hacen, ha decidido en Nueva York destituir a su fiscal jefe, Karim Khan. Una asistente le había acusado de conducta sexual inapropiada, algo que Khan ha negado siempre. La decisión, sin precedentes en los 24 años de actividad del TPI, se produce en plena arremetida del Gobierno de Estados Unidos contra el organismo.
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