En una semana que quedará marcada por la crisis del empalme, con acusaciones cruzadas de golpe de Estado y un proceso de transición suspendido, el presidente electo de Colombia también dejó, casi en el fondo, varias señales sobre el Gobierno que inicia el 7 de agosto. Mientras las declaraciones sobre fraude, golpismo y desobediencia civil ocupaban los titulares, Abelardo De la Espriella iniciaba un recorrido por el país y anunciaba nombres de su gabinete, en un ejercicio que ha ido configurando el probable perfil de su futura Administración.
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