Todo el mundo entiende que el alcohol tiene efectos nocivos y asume que debe estar prohibido para menores de 18 años. Sin embargo, no son tan conocidos los problemas que pueden causar las bebidas energéticas —insomnio, ansiedad, taquicardia—, a pesar de que su uso está extendido entre los jóvenes: según la Encuesta Estudes 2025 del Ministerio de Sanidad, un 38,4% de los estudiantes de 14 a 18 años reconocieron haber consumido este tipo de bebidas en el último mes. En ese contexto, el Ministerio de Consumo ha anunciado este miércoles que pondrá en marcha una normativa para prohibir la venta de todas las bebidas energéticas a menores de 16 años. Una prohibición que se ampliará a los menores de 18 en el caso de las bebidas que tienen más de 32 miligramos de cafeína por cada 100 mililitros.
Seguir leyendo



