El presidente Abelardo de la Espriella sigue con su desmonte de las decisiones que tomó su antecesor, Gustavo Petro, con la ambiciosa meta de lograr acuerdos de paz simultáneos con los distintos grupos armados ilegales de Colombia. En la noche de este miércoles, ha ordenado el cierre definitivo de la zona donde permanecen 99 disidentes de las antiguas FARC que entregaron sus armas, en el avance más grande de la política de paz total. Se trata de un espacio rural del municipio de Valle del Guamuez, en el amazónico departamento del Putumayo, donde el 18 de junio se concentraron los miembros de los Comandos de Frontera, estructura que hace parte de la alianza conocida como Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano (CNEB).
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