La captura de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, tras registrarse ataques de Estados Unidos en zonas civiles y militares de Caracas, Miranda, Aragua y La Guaira, mostró dos posturas diametralmente opuestas en Latinoamérica. Mientras los gobiernos de Brasil, México, Colombia y Chile han rechazado las acciones militares en Venezuela, los de Argentina y Ecuador han aplaudido lo ocurrido.
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