Hacia las siete de la mañana de este lunes 13 de julio, Joan Sebastián Durán Guerrero se dirigía a uno de sus dos trabajos en Biddeford, estado de Maine. Tras ser seguido por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas en Estados Unidos (ICE, por las siglas en inglés), que buscaban a otro hombre, no se detuvo a tiempo, de acuerdo a algunas versiones. Un agente lo interpretó como un intento de fuga y de usar el vehículo “como arma” y le disparó, en un acto que las autoridades de ese país han catalogado como de legítima defensa. Cuando los agentes lograron sacarlo del vehículo, Durán alcanzó a decir sus últimas palabras: “Intenté detenerme”, ha relatado uno de los testigos. Murió.
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