El varapalo que ha sufrido Giorgia Meloni en el referéndum celebrado en Italia este domingo y lunes, una consulta para una reforma constitucional de la magistratura, ha sido tan claro e imprevisto que los analistas se afanan en buscar las claves que se escapan a la lógica habitual del voto. Al menos se han producido tres fenómenos decisivos: los jóvenes han votado no en masa, al igual que el sur del país y, sobre todo, parte del electorado de derecha ha abandonado a Meloni y no ha acudido a las urnas o ha votado con la oposición, algo realmente anómalo en Italia, según los expertos. Los sondeos indican que en la coalición de Gobierno se ha producido una fuga de voto del 23% en la Liga, del 15% en Forza Italia, y del 14% en Hermanos de Italia (el partido de la primera ministra).
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