Emiratos Árabes Unidos ha contratado a cientos de mercenarios colombianos para luchar en la guerra de Sudán junto con los paramilitares de las Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR), una milicia acusada de genocidio y crímenes de guerra. Así lo concluye una misión internacional independiente de Naciones Unidas en un informe. Es la primera vez que el organismo lanza esta acusación, que pone bajo la mira el rol del emirato sobre uno de los conflictos más violentos en la actualidad y que complica la candidatura de la diplomática emiratí Lana Nusseibeh como secretaria general de la ONU.
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