El príncipe Enrique continúa firme en su intento de redimirse de su pasado y de las decisiones que tomó, que le han llevado a la situación en la que se encuentra: alejado de los Windsor. Desde hace poco más de un año, el duque de Sussex mantiene un perfil discreto, sin entrar en polémicas y dejando que sea su trabajo el que hable por él. Centrado en su faceta filantrópica y de regreso al Reino Unido después de seis años viviendo con su familia en Montecito (California), el hijo pequeño del rey Carlos III se está mostrando en estos últimos meses más cercano con la prensa que antes. Si hace dos semanas se publicaba una masterclass en la que hablaba de salud mental y de cómo le afectó la muerte de su madre, Diana de Gales, este martes 20 de octubre la revista GQ ha compartido otra entrevista en la que, entre otros asuntos, habla de las rencillas familiares que protagoniza.
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