Italia ha redoblado la presión sobre España, Marruecos y el control de Schengen con un mensaje del ministro de Exteriores Antonio Tajani: Roma solo estudiará levantar la suspensión del acuerdo cuando desaparezca por completo el riesgo de una nueva entrada irregular masiva, ante la posibilidad de movimientos hacia Ceuta este sábado.
La respuesta operativa española ya está en marcha: hasta las 14.00 de este viernes, la Policía Nacional ha controlado a 3.561 viajeros de terceros países llegados a España en 310 vuelos procedentes de Italia, dentro del dispositivo activado desde las 00.00 del sábado 8 de agosto, con la participación de 512 agentes.
Según una entrevista de Tajani con Corriere della Sera, el ministro ha pedido al Gobierno español que deje de “preocuparse por Italia” y ponga el foco en Marruecos, al sostener que el origen del problema está allí y no en los controles italianos. En esa conversación, recogida por el Ministerio de Exteriores, ha defendido que esas medidas buscan impedir la llegada a Europa de inmigrantes irregulares y también de “potenciales terroristas”.
El jefe de la diplomacia italiana ha asegurado que las autoridades italianas valorarán si las “alarmas” sobre una posible entrada de migrantes en Ceuta desde Marruecos este sábado “están bien fundadas” para actuar en consecuencia. También ha restado dramatismo a la situación, aunque ha recordado que el espacio Schengen lleva suspendido más de dos años con Eslovenia porque, a su juicio, constituye otra puerta de entrada en riesgo hacia Italia y Europa.
Qué controles aplica España a los vuelos procedentes de Italia
De acuerdo con los datos facilitados a EFE por el Ministerio del Interior, los controles fronterizos establecidos por España tienen carácter aleatorio y se dirigen a viajeros procedentes de Italia que sean ciudadanos de países no pertenecientes a la Unión Europea. El objetivo es comprobar la situación de quienes puedan desplazarse después a territorio español tras el aumento de llegadas migratorias a Italia.

Las comprobaciones se han desplegado este viernes en los aeropuertos de Madrid-Barajas, El Prat de Llobregat, Málaga, Sevilla, Valencia, Alicante, Mallorca, Menorca, Ibiza, Fuerteventura, Gran Canaria, Tenerife Sur y Lanzarote. El ministerio ha precisado que el dispositivo se centra en pasajeros llegados en vuelos desde Italia dentro de las actuaciones de vigilancia fronteriza adoptadas por las autoridades españolas.
Tajani ha vinculado su advertencia a información de los servicios de Inteligencia españoles. Según ha dicho al diario italiano, esos servicios ya han alertado del riesgo de una nueva oleada de llegadas a Ceuta y de la amenaza concreta del terrorismo islamista, y ha planteado que, si esa evaluación resulta evidente para España, Italia no tendría por qué subestimarla.
El ministro también se ha referido a la decisión anunciada por Alemania de devolver a Italia a los migrantes irregulares que entren por las fronteras de ese país. Sobre ese punto, ha explicado en Corriere della Sera que el asunto sigue en debate a la espera de que Europa decida las normas para aplicar el tratado.
Italia niega un choque con España
En el plano político, Tajani ha negado que exista un conflicto con España y ha afirmado que ambos países comparten el mismo objetivo: permitir flujos regulares de trabajadores extranjeros, incluso de gran volumen si fuera necesario. Al mismo tiempo, ha rechazado “medidas como la de Sánchez sobre amnistías masivas”, al considerar que incentivan la llegada de personas desesperadas o con malas intenciones.
Esa posición ya había sido expuesta días antes por el ministro del Interior italiano, Matteo Piantedosi, durante una comisión parlamentaria. Allí sostuvo que lo “único” que guía al Ejecutivo italiano es “la protección de la seguridad nacional”.
Piantedosi insistió en que el restablecimiento temporal de los controles fronterizos aéreos y marítimos en las fronteras interiores no va dirigido contra España ni contra ningún otro socio. Añadió que cualquier interpretación en ese sentido queda descartada respecto a un país con el que Italia mantiene, según sus palabras, lazos históricos de amistad y hermandad.
El titular de Interior italiano precisó además que los controles afectan “únicamente” a ciudadanos de terceros países procedentes de fuera de la Unión Europea. Según explicó, la medida no altera en modo alguno los flujos turísticos y los primeros informes apuntan a que su impacto sobre los ciudadanos europeos ha sido “nulo hasta ahora”.
*Con información de EFE y Europa Press




