Laura Dern (California, 59 años) sabe perfectamente lo que es explotar su lado más sexi en pantalla. Lo hizo para interpretar a la intrépida y pasional Lula Fortune en Corazón Salvaje (1990) o para dar vida a la impulsiva y seductora Rose en El precio de la ambición (1991). La actriz tenía entonces 23 y 24 años, respectivamente, y ahora que roza los 60 la ganadora del Oscar —en 2020, por Historia de un matrimonio— ha reflexionado sobre el verdadero significado del erotismo y la sensualidad. “Como actriz, explorar la sexualidad a los 20 años, en mi caso, significaba: ‘Dime quién quieres que sea, o qué te parece sexi o bonito, y yo intentaré imitarlo en una película. Aún no me conozco a mí misma ni conozco mi propia sexualidad’. Pero a los 50, es más bien: ‘Esto es lo interesante. Esto es lo sexi. Eso otro resulta poco atractivo. Esto es lo que se siente humano’. La vulnerabilidad es sensual”, sostiene la intérprete en una entrevista publicada en la revista de AARP —una organización sin ánimo de lucro que atiende las necesidades de personas mayores de 50 años—.
Seguir leyendo



