Las pesquisas por la masacre de este domingo en Salamanca, Guanajuato, en el centro de México, apuntan al Cartel Santa Rosa de Lima, una organización regional dedicada originalmente al robo de combustible, según fuentes del Gobierno federal. El ataque, que dejó 11 muertos y una docena de heridos, de los que la mitad siguen todavía en el hospital, responde a la pugna de este grupo con el Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG). “Al menos cinco de las personas fallecidas que fueron identificadas pertenecen a una empresa de seguridad privada, ligada al CJNG”, señalan dichas fuentes.
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