No ha habido sorpresa de última hora en el antiguo instituto B9 de Badalona. Los rumores que circulaban se han cumplido pese al intenso aguacero que, la víspera, anegó parte de la ciudad: a las 7.00 de la mañana de este miércoles, un amplio despliegue policial ha empezado el desalojo del que, hasta ahora, era el mayor asentamiento de migrantes de Cataluña. Aunque algunos se han marchado en los últimos días, conscientes de que el desahucio era inminente, el grueso de los residentes —llegaron a ser más de 400— ha decidido permanecer, hasta el último minuto, en el viejo centro de enseñanza que, durante más de dos años, ha sido su techo y refugio.
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