Unas 150 personas, de esas que cada día protestan contra el despliegue de 3.000 agentes de la policía migratoria de Donald Trump en Minneapolis, se concentraron este lunes en el desangelado aparcamiento de un hotel de la autopista I-94, a las afueras de la ciudad, para aguarle la despedida a Gregory Bovino, comandante en jefe de la Patrulla Fronteriza y encargado hasta ahora de las operaciones sobre el terreno en la ciudad del Medio Oeste.
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