Como otros muchos que abrazan el alma británica por destino, que no por nacimiento, Tom Stoppard (nacido en Checoslovaquia con el nombre de Tomás Sträussler) se convirtió con los años en un tesoro nacional de la literatura del Reino Unido. El dramaturgo, autor de obras como Rosencrantz y Guildersten han muerto o del guion del filme Shakespeare enamorado, por el que recibió el Oscar, ha muerto este sábado a los 88 años en su residencia de Dorset, rodeado por su familia.
Seguir leyendo



