Si Simeone se propuso ser incómodo para el duopolio Madrid-Barça cuando llegó al Atlético, Bordalás llegó al fútbol de élite y al Getafe para incomodar a cualquier equipo que se le cruce. Lo comprobaron los futbolistas de Simeone, que ganaron con un tanto en propia puerta de Duarte. A un magnífico David Soria, tres intervenciones prodigiosas, solo le pudo batir su central. El gol se vendió caro, que era lo que buscó el Getafe.
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