El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, ha sido recibido antes de hablar en la Asamblea General de la ONU con un desplante importante. Muchas delegaciones han abandonado la sala donde se disponía a hablar y él ha respondido desafiante: “Si hay otros cobardes que no se han retirado de la sala, por favor, háganlo ahora”. El mandatario ha agradecido durante su alocución al presidente estadounidense, Donald Trump, su valentía “para salvar a la civilización” y ha defendido que acusar a Israel de genocidio es “la mayor mentira del siglo” y ha llamado a los judíos del mundo a ir “con la frente en alto”. Cerca de la sede de la ONU, la Policía de Nueva York ha detenido a un centenar de manifestantes en favor de Palestina, entre ellos a la actriz Susan Sarandon y la candidata al Congreso Darializa Ávila. En el cónclave, el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbas, ha acusado a Israel de llevar a cabo una política de “discriminación racial, limpieza étnica y terrorismo” contra los palestinos, con el objetivo de que se marchen de su tierra. “Es un plan colonial maligno cuyo objetivo es hacer imposible la vida de los palestinos en su tierra”, ha clamado en un discurso grabado.
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