La investigación judicial abierta hace casi un año por presunta corrupción en torno a la Agencia de Apoyo y Adquisiciones de la OTAN (NSPA, por sus siglas en inglés) ha salpicado a una de las empresas de defensa españolas con la que tenía contratos, la Fábrica de Municiones de Granada (FMG). Varios medios europeos y la plataforma periodística Follow The Money afirman que la compañía andaluza permanece suspendida del proceso de licitaciones con la agencia con sede en Luxemburgo mientras se investiga su posible implicación. Sin negar este extremo, la matriz de FMG, el grupo de defensa checo CSG, rechaza cualquier irregularidad.
Seguir leyendo



