Las principales monedas de América Latina iniciaron la semana bajo presión, afectadas por un mayor apetito por el dólar y por la cautela de los inversores ante la evolución de la situación en Oriente Medio. El mercado cambiario regional volvió a moverse condicionado por dos factores externos: la incertidumbre geopolítica y la expectativa sobre los próximos datos económicos de Estados Unidos, que serán clave para anticipar los próximos pasos de la Reserva Federal.
Las monedas latinoamericanas retroceden por la tensión en Oriente Medio




