El canciller de Costa Rica, Manuel Tovar, denunció en el seno de la 56 Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA) la preocupación de su país por la presencia militar rusa y “de organizaciones terroristas” en Nicaragua, el vecino incómodo del norte, donde gobiernan con mano dura Daniel Ortega y Rosario Murillo. Aparte de los rusos que llevan años asentados con la venia del régimen copresidencial, lo que sorprendió fue la denuncia sobre elementos de grupos de Hamás y Hezbolá.
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