La orden del alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, llegó unos minutos antes de que comenzara la presentación del libro académico El M-19, de la guerra a la política. El conversatorio, organizado en la Biblioteca Pública Piloto, debía cancelarse por supuestamente reivindicar a la guerrilla a la que perteneció el presidente Gustavo Petro en su juventud. “En Medellín, nunca tendrá espacio la apología al terrorismo”, escribió Gutiérrez en X, a las 4.49 de la tarde del martes. El auditorio, ya repleto, se rebeló. Aunque el personal de la biblioteca les retiró el sonido y la Policía rodeó el edificio, los asistentes se mantuvieron en sus butacas. “Este no es un espacio de los gobernantes, sino de los escritores, los artistas y los ciudadanos”, relata por teléfono Jaime Rafael Nieto, autor del libro y profesor de Sociología de la Universidad de Antioquia.
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