La normalización de las relaciones diplomáticas entre Perú y México cierra uno de los episodios más prolongados de tensión política entre dos países que, durante décadas, habían mantenido una relación estable y una estrecha coordinación regional. Tras nueve meses de ruptura formal y casi cuatro años de alta tensión, ambos Gobiernos anunciaron este viernes el restablecimiento de sus vínculos diplomáticos. La decisión no solo pone fin a una disputa que había aislado a dos socios históricos de la Alianza del Pacífico, sino que también destraba el caso que provocó el quiebre entre ambas cancillerías: la permanencia de la ex primera ministra Betssy Chávez en la sede diplomática mexicana en Lima, a la que finalmente el Estado peruano concedió el salvoconducto para aterrizar en Ciudad de México.
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