No era un día cualquiera en la capital de Asturias. Después de más de dos décadas en el barro, el Real Oviedo regresaba a la Liga para recibir, curiosidades del destino, al último rival que había pisado el Carlos Tartiere en la élite del fútbol español: el Real Madrid. Los de Xabi Alonso buscaban sumar la primera victoria lejos del Bernabéu con doble novedad en la alineación: Franco Mastantuono y Rodrygo reemplazaron a Vinicius y Brahim en el once. Enfrente, el cuadro asturiano buscaba dar la campanada bajo los mandos de Veljko Paunovic. Adelantó Mbappé a los blancos, hoy con pantalón y medias negras, para anotar el segundo y sentenciar en la segunda mitad. Fue Vinicius en el tiempo de descuento quien marcó el tercero ante un Oviedo que mejoró en la segunda mitad.
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